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Coincidencias y encuentros posteriores

Antes y durante lo relatado anteriormente llegaron las coincidencias, los encuentros que me fueron conduciendo hasta Megre. Como la forma en que entré en contacto con Johanna Ruth (Ana Banana) – editora portuguesa de los libros. No hay casualidad sino causalidad, claro. ¿Quieres saber cómo ocurrió?. Después, Ana me puso en contacto con Andreja, la traductora y editora croata que me facilitó el camino y me ayudó a introducirme definitivamente. Ambas jugaron después un papel importante en el proceso de desembarazarme de aquella energía engañosa.

Hubo un pequeño rosario de traductores que, yo sentía fuertemente que no eran los adecuados. Y cada día en mi conexión con las fuerzas del universo, yo pedía que por favor llegara ya esa persona, la elegida, la traductora.

Y así llegó nuestra traductora bielorrusa Iryna, como caída del cielo, llamando a las puertas de mi espacio cibernético, tras haber manifestado su interés en participar en la traducción al español de los libros de Megre a la Fundación Anastasia en Moscú, donde la contactaron conmigo. Yo había probado ya a cinco traductores antes, que sencillamente “no eran” y habían ido quedando en el camino tras episodios más o menos desalentadores. En esos momentos trabajaba con un traductor bastante apañao pero que estaba conociendo el mensaje paralelamente a su trabajo de traducción, y esto no era lo adecuado, a pesar de mostrar su total acuerdo e interés por todo lo que iba leyendo. Necesitábamos una persona que ya conociera los libros, que los amara y se identificara profundamente con ellos y que sintiera la urgencia de traducirlos para la parte de la humanidad que habla nuestra lengua y que además le moviera sólo algo muy irracional y desinteresado, algo llamado... Amor.

Esa es Iryna. La enviada. Por la que doy gracias al universo cada día.

Resumiendo

Después de muchos avatares hasta conseguir llegar hasta Vladimir Megre – bueno hasta Maia, presidenta de la Fundación Anastasia- y expresarle mi deseo y firme intención de ocuparme de la importante y preciosa tarea de llevar este mensaje urgente y revitalizador al mundo hispano hablante, y tras haberme topado, también, como ya he referido, con las sutiles fuerzas anuladoras disfrazadas de protectoras, haberlas desenmascarado y haberme librado de ellas ( al menos en esa versión!)... y tras haber aparecido la perfecta traductora, puedo comunicar con tremenda alegría, que nos encontramos, por fin hoy, bien adentradas en la tarea de la traducción del libro 1 titulado Anastasia.

¡¡Un saludo cordial a todos los que nos váis a acompañar en este viaje y bendiciones!!

Rocío Madreselva (Editora)

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